¡Bienvenidos a bordo!

Viaja un siglo atrás y adéntrate en el Buque de los Sueños. En su interior, las vidas y las historias de las 2,208 personas que depositaron sus ilusiones, sus esperanzas y sus anhelos en él. Conoce de su propia mano esta travesía que ya es eterna, conoce la Verdadera Historia del Titanic.


martes, 13 de octubre de 2015

¿Suicidio en el Titanic?

Mucho se ha hablado de un supuesto suicidio a bordo del Titanic y muchos historiadores creen que, además de ser esto cierto, fue cometido por William Murdoch. Hoy nuestro amigo y compañero Pedro nos trae este magnífico artículo desmontando qué pasó aquella noche del 14 al 15 de abril de 1.912 respecto a un tema tan controvertido como el posible suicidio de un oficial del Titanic. Esperamos que os guste.

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Las primeras tiradas de los periódicos durante lo que se bautizó como "El 15 negro", en referencia al hundimiento del Titanic, ya contenían en sus paginas rumores sobre el suicidio de un oficial, e incluso se barajó la posibilidad de que fuera el mismo capitán quien en un acto, bajo gran estrés ante la situación que se estaba viviendo, se quitara la vida. Lo que en un principio, fue presenciado por algunos testigos, pronto se convirtió en una verdad para la prensa a la que se unieron mas supuestos espectadores de tal suceso, incluso aunque no pudieran haberlo hecho o su testimonio no se adecuara a los acontecimientos tal y como los conocemos hoy en día. Conocer la verdad de los acontecimientos que ocurrieron aquella noche, resulta casi imposible a pesar de la gran cantidad de conocimientos disponibles y nuevas investigaciones que se consiguen a lo largo de los años mediante expediciones o nuevos documentos históricos. Quizás esa sea la magia del Titanic...


El primer registro histórico de los revolver a bordo del Titanic lo obtenemos del propio Oficial Lightoller:

"It was about this time (the launching of lifeboat nº 6) that the Chief Officer came over from the starboard side and asked, did I know where the firearms were? I told the Chief Officer; Yes, I know where they are. Come along and I'll get them for you, and into the First Officer's cabrin we went-The Chief, Murdoch, the Captain and myself- where I hauled them out, still in all their pristine newness and grease. I was going out when the Chief shoved one of the revolvers into my hands, with a handful of ammunition and said: Here you are, you may need it".


"Fue alrededor de ese momento (el arriamiento del bote nº 6) que el Oficial Jefe vino a mi desde el lado de estribor y preguntó '¿Sabe dónde estaban las armas?' Le dije al Oficial Jefe 'Sí, sé donde están. Venga conmigo y se las entregaré.' Y entramos en la la cabina del Primer Oficial -El Oficial Jefe, Murdoch, el Capitán y yo- donde las cogí, aún en su pristina nueva y grasa. Iba a salir cuando el Oficial Jefe puso uno de los revólvers entre mis manos junto a un puñado de munición y dijo: 'Aquí tienes, quizá lo necesites'."


Los primeros momentos de la evacuación del buque fueron bastante calmados. Las mujeres se negaban a subir a un bote salvavidas y ser lanzadas al medio del océano, pudiendo permanecer cómodamente en un buque que se había ganado el apodo de insumergible por la prensa y la sociedad, y en mayor medida, por que no querían separarse de sus maridos. Al fin y al cabo, toda la tripulación afirmaba que no había peligro alguno y que solo se trataban de medidas de precaución por parte de la compañía. Aún así hubo algunos incidentes, como es el caso de uno de los botes de estribor que estaba siendo cargado en el que algún pasajero consiguió subirse al bote a pesar de que la prioridad era conseguir mujeres y niños. Parece ser que fue en este momento cuando el oficial al mando de cargar dicho bote se ausentó para conseguir un arma, quizás temiendo, tal y como dice Lightoller, que la fuera a necesitar posteriormente cuando el caos comenzara a aflorar entre los pasajeros.

A medida que avanzaba la noche, las cubiertas del Titanic se hundían, sus botes eran lanzando y se alejaban y la creciente seguridad de que permanecer en el buque significaría morir, los pasajeros comenzaron a mostrarse cada vez mas ansiosos por conseguir una plaza en un bote salvavidas. Los marineros se encargaban de custodiarlos y permitir o denegar el paso mediante cordones humanos formados al enlazar sus brazos, pero en ocasiones, ésto no sería suficiente, y fue para estas situaciones para las que se reservaba el uso de armas de fuego a fin de conseguir mantener el orden y no retrasar el proceso de evacuación. Greaser Frederick da cuenta de ello en su testimonio:


"And one of the boats was where the Officer pulled a revolver out and shot it between the ship and the boat and said: If any man jumps into the boat i Will shoot him like a dog"


"Y en uno de esos botes fue donde el Oficial sacó un revolver y disparó entre el barco y el bote y dijo: Cualquier hombre que suba al bote le dispararé como a un perro"

Este hecho ocurrió durante el arriamiento del bote de babor nº 14 a la 1.15 a.m en el cual el Oficial Lowe se vio obligado a disparar varias veces a modo de advertencia entre el bote y el buque para impedir que un grupo de hombres (que más tarde describiría el como Italianos) intentaba asaltar el bote y ponían en peligro la seguridad de este.

No sería el único oficial que tuvo que emplear el revolver aquella noche como advertencia para impedir a las masas acceder a los botes. El mismo Lightoller reconoce en sus memorias que durante la preparación del bote nº 2 tuvo que hacer uso de su arma para persuadir a un grupo de hombres de tomar el bote por su cuenta:


"Arriving alongside the emergency boat, someone spoke out of the darkness and said: There are men in the boat. I jumped in and discovered that there actually were. They hopped out mighty quickly, and i Encouraged them verbally, also by vigorously flourishing my revolver. They certainly thought they were between the devil and the deep blue sea in more senses than one, and I had the satisfaction of seeing them tumbling head over heels, preferring the uncertain safety of the deck, to the cold lead, wich I suppose, they fully imagined would follow their disobedience-so much for imagination- the revolver was not even loaded!"

“Llegando al bote de emergencias, alguien voceó entre la oscuridad y dijo: Hay hombres en el bote. Salté dentro y descubrí que efectivamente los había. Esperaban partir rápidamente y yo les encaré verbalmente, también por la floreciente vigorosidad de mi revolver. Ciertamente pensaron que estaban entre el diablo y el profundo mar azul en más de un sentido y tuve la satisfacción de ver sus cabezas entre sus talones, prefiriendo la incierta seguridad de la cubierta, al frío plomo, lo que supongo, ellos imaginaron que sería lo que seguiría por su desobediencia –demasiada imaginación- El revolver no estaba ni siquiera cargado!”

Estos hechos aislados, aunque impactantes para la época, y especialmente para las clases sociales más destacadas, que ofrecerían interminables conversaciones entre sus cenas de sociedad, no dejarían de ser parte de las muchas anécdotas que ocurrieron aquella noche. Sin embargo, el tema que nos ocupa, sí supone un hecho referencial durante el hundimiento, que no es otro que el suicidio de un oficial a consecuencia de haber matado a priori a dos pasajeros que intentaban tomar el bote salvavidas durante los momentos finales del hundimiento. Existen varios testimonios de pasajeros que afirmaron haber presenciado el suicidio o estar muy cerca de él durante el momento que ocurrió. Algunos lo introducen como un extracto en sus declaraciones o testimonios sin un contexto que nos permite situarlo adecuadamente al momento de la noche o circunstancias que tuvieron lugar, mientras que otros lo sitúan incluso en un orden cronológico de los hechos.

Antes de analizar las declaraciones, sería conveniente explicar el contexto del plegable A.

Alrededor de las 2.05 a.m. (hora del puente) el agua inundaba el extremo frontal de la cubierta A y el buque presentaba un escoramiento a babor de unos 10 grados. Los oficiales, temiendo que el buque zozobrara, enviaron al pasaje a la cubierta de estribor para compensar dicho escoramiento. El plegable A había sido arrojado desde el techo de los camarotes de los oficiales cayendo hacia arriba, pero los oficiales decidieron que no sería enganchado a los pescantes al no haber tiempo para arriarlo, sino que sería deslizado al mar una vez la cubierta se anegara. Por su parte, el plegable B cayó boca abajo, con lo cual todos los esfuerzos por equipar y emplear este bote resultaban inútiles y fue, en términos extremistas, abandonado. Con la cubierta de estribor abarrotada, los marineros tuvieron que formar cordones con sus brazos para impedir que el pasaje se abalanzara sobre el bote. Sin embargo, en el momento que el puente cayó, y éste se deslizó al mar, el plegable A no había sido cargado con pasaje, si no que fue ocupado cuando, una vez en el mar, los pasajeros nadaron hacia él ocupando así los asientos. O al menos así se extrae de las memorias del coronel Archibal Gracie.


George Rheims

George Rheims

"As the last lifeboat was leaving I saw an officer kill a man with one gun shot. The man was trying to climb aboard last lifeboat. Since there was nothing left to do, the officer told us "Gentlemen, each man for himself, goodbye" He gave us a military salute and shot himself. This was a man!!"

“Mientras el último bote se alejaba, vi a un oficial matar a un hombre con un arma de fuego. El hombre estaba tratando de subir a bordo del último bote. Puesto que no había nada mas que hacer, el oficial nos dijo “Caballeros, cada hombre por sí mismo, adiós” Nos dio un saludo militar y se disparó. ¡Esto era un hombre!”




Este fragmento forma parte de una carta escrita a su esposa el 19 de Abril de 1912. Ese mismo día ofreció una entrevista al New York Herald relatando el mismo suceso pero con algunas variaciones en la forma de los hechos.



"The majority of men passengers did not attempt to get in the boats. The men assisted the women. But when the boats began to be lowered some men lost their heads. From the lower deck men jumped into crowded boats and others slid down ropes. Onfe officer shot a man who attempted to get into a crowded boat. Inmediately afterward the officer said "Well, goodbye" and killed himself"


“La mayoría de los pasajeros varones no intentaron conseguir un bote. Los hombres asistieron a las mujeres. Pero cuando los botes empezaron a ser arriados algunos hombres perdieron la cabeza. De las cubiertas inferiores, los hombres saltaron entre los abarrotados botes y otros se deslizaron por los cabos. Un oficial disparó a un hombre que intentó subir a uno de esos abarrotados botes. Inmediatamente después, el oficial dijo “Bueno, adiós” y se suicidó."

George Rheims sobrevivió aquella noche ocupando uno de los asientos del plegable A que es según los testigos donde el oficial se suicidó . Debido al caos reinante resultaría difícil recordar muchos detalles de lo ocurrido en aquellos momentos, sin embargo, el suicidio de un oficial si que resultaría un hecho bastante traumático o impactante para quedar grabado en la memoria de una persona, más aún cuando ocurre a escasos metros de él, por no hablar del hecho de presenciar como dos pasajeros son disparados a escasa distancia, que habría sembrado el miedo dentro de sus cuerpos ante la pregunta de ¿Podría ser el próximo si intento llegar al bote? George Rheims coincide en el hecho de que el oficial se suicidó, pero difiere en los detalles de como lo hizo, como son el saludo o la ultima frase. Hechos que como decimos, deberían haberse quedado bien grabados en su memoria. También afirma que el oficial disparó a un hombre que intentó asaltar un bote abarrotado. El plegable A no fue nunca ocupado por pasajeros pues se estaba preparando y reparando en el momento en el que el agua llego a la cubierta del puente, que lo hizo de forma repentina y no uniforme como se muestra en la película de Cameron. También resulta curiosa su afirmación "As the last lifeboat was leaving I saw an officer kill a man with one gun shot" (Mientras el último bote estaba siendo arriado, vi a un oficial matar a hombre con un arma de fuego). El último bote en ser arriado fue el plegable D y se encontraba en babor, donde Lightoller y el capitán Smith se encargaban de la evacuación en esta zona, al contrario de estribor, dirigida por Murdoch. Pero puesto que George se encontraba en la zona de estribor (afirma que los hombres no eran permitidos en babor, pero sí en estribor, de ahí que estuviera en este lado de cubierta) el último bote que el vería arriar sería el bote C, el famoso bote en el que embarcó J. Bruce Ismay. Hay dos testimonios interesantes sobre este bote que sí muestran haber disparos mientras estaba siendo cargado con pasaje o arriado. Hugh Woolner testificó “ Había bastante alboroto en el lado de estribor y miré a mi alrededor y vi dos destellos de disparo en el aire....Oí a el señor Murdoch gritar “Salir de aquí, despejar la zona!”. Jack Thayer ofrece la misma descripción en los eventos : “ Había bastantes disturbios al cargar los dos últimos botes de estribor...Purser McElroy, un hombre tan bravo y distinguido como nunca ha habido, estaba de pie en el último bote, cargándolo. Dos hombres, creo que eran camareros del comedor, saltaron desde la cubierta inferior hasta el bote. Mientras saltaban, disparó dos veces en el aire”. Los testimonios identifican al autor de estos disparos como el Oficial Murdoch, pero no recalcan nada del suicidio en este momento. Y el bote C sí sería el último bote de estribor en abandonar el barco tal y como George afirma. También asegura que tras los disparos, se dirigió a su camarote en busca de una foto, el cual estaba ubicado justo debajo de los botes de los que habla (Camarote A-21) . Si bien es cierto que su camarote no estaría inundado en este punto gracias al escoramiento a babor, sí que nos ofrece un margen de tiempo adecuado para ver los disparos, dirigirse a su camarote, y volver a cubierta estando esta todavía a nivel del mar, pues el puente ya debería haber caído y, por consiguiente, la cubierta de botes estaría inundada... Y durante su testimonio en Noviembre de 1.913, declaró escuchar dos disparos 40 minutos antes de que el buque desapareciera de las aguas. 40 minutos es un tiempo demasiado excesivo entre el hecho ocurrido en cuestión y el hundimiento final del Titanic, pues cuando el agua llegó al puente, este tardó solo diez minutos en desaparecer. Pero sí cuadraría con el hecho mencionado por Lightoller anteriormente en el bote nº 2, ocurrido entre las 1.40 y 1.45 a.m.

Recorrido de George Rheims por la cubierta de botes
Recorrido de George Rheims por la cubierta A


Este sería el recorrido que George debería realizar desde la ubicación del bote A tras el suicidio del oficial hasta su camarote. Después solo tendría que deshacer el recorrido para llegar de nuevo a la cubierta de botes, donde se lanzó al mar desde la zona del gimnasio. Desde que el agua empezó a inundar las escaleras frontales de la cubierta A, tardó un minuto o dos en llegar al puente y su posterior caída súbita según los testimonios de los supervivientes.

George Rheims ofrece una buena descripción de los hechos ocurridos aquella noche si la comparamos con la información del resto de testimonios o lo que sabemos hoy en día sobre el hundimiento del buque, pero también presenta un problema importante: Afirmó perder la memoria alrededor de unos dos meses. Si esta perdida de memoria se produjo poco después del hundimiento, o su recuperación no fue total, podría comprometer el testimonio de George. Aún así, hay una gran cantidad de detalles durante los últimos momentos que sí parecen coincidir con el testimonio de otros testigos en la zona. 

Eugene Patrick Daly
Eugene Daly (izquierda)
El testimonio de Eugene Daly, que consiguió sobrevivir gracias a alcanzar el plegable B, fue también uno de los alicientes de la época para permitir a los periódicos dispersar el rumor del suicidio de un oficial la fatídica noche:
“We afterwards went to the second cabin deck and the two girls* and myself got it into a boat. An officer called on me to go back, but i would not sir. They then got hold of me and pulled me out. At the first cabin, when a boat was being lowered, an officer pointed a revolver a said if any man tried to get in, he would shoot him on the spot. I saw the officer shoot two men dead because they tried to get into the boat. Afterwards there was another shot, and I saw The officer Himself lying on the deck. They told me he shot himself, but I did not see him. I was up to my knees in the water at the time. Everyone was rushing around and there were no more boats. I then dived overboard and got in a boat”


“Posteriormente nos dirigimos a la segunda cubierta y las dos chicas* y yo conseguimos un bote. Un oficial me ordenó retroceder, pero no cedería. Entonces me agarraron y me arrastraron fuera. En la primera cabina (¿cubierta?), cuando un bote estaba siendo evacuado, un oficial apuntó con su revólver y dijo que si cualquier hombre intentaba subir, él le dispararía. Vi a un oficial disparar a dos hombres muertos por que intentaron subir al bote. Después hubo otro disparo y vi al oficial mismo yaciendo en cubierta. Me dijeron que se había disparado a sí mismo, pero no lo vi. Estaba con el agua a la altura de mis rodillas en ese momento. Todo el mundo estaba agolpándose en ese momento y no había más botes. Entonces me arrojé y conseguí un bote”

*Posiblemente se refiera a Maggie Daly y Bertha Mulvihill, de las que decidió hacerse cargo durante el hundimiento.

De la segunda parte del fragmento, se puede deducir que hubo disparos durante el alboroto formado alrededor del plegable A. Dada la situación en este momento de la noche, es bastante probable que así fuera para mantener el orden. Sin embargo, no declara ver al oficial suicidándose, sino yaciendo en cubierta. El suicidio es algo que extrae de otras fuentes, algo que le contaron, pero no que presenció. Por el momento en que ocurrieron esos hechos (“con el agua en los tobillos”) se adecua bastante a los momentos en que ocurrió según el resto de los testimonios, coincidiendo con la inundación de la cubierta de botes. A pesar de sus declaraciones a lo largo de diferentes años, este es el único momento en el que se mencionan los disparos en la cubierta de botes. Es posible, aunque esto es una opinión del autor, que Eugene aún estuviera bajo el estrés debido a los terribles momentos vividos durante el naufragio y agravara los hechos, ya que el único momento en el que relata los hechos fue en los días posteriores cuando escribió la carta a su hermana. Posteriormente no hace mención alguna a un oficial suicidándose. Sin embargo, nadie mejor que los propios testigos de la catástrofe para relatar los hechos ocurridos aquella noche, por lo que únicamente podemos leer, comparar y contrastar los hechos para después extraer personalmente nuestra propia conclusión.


Edward Arthur Dorking
“Almost at the moment I climbed on the raft I could hear pistol shots sounding from the Titanic. The sounds of shots had been distinct during all my swim. I don’t know how many were fired, but they kept on during all the time I was withing hearing distance. I saw an officer, it may have been the captain or it may not, shoot himself before i got away from the ship.”

“Casi en el momento en que me subí en el bote podía oír disparos de pistola que sonaban desde el Titanic. Los sonidos de los disparos habían sido claros durante toda mi zambullida. No sé cuántos fueron disparados, pero siguieron durante todo el tiempo que estaba al alcance del oído. Vi a un oficial, que puede haber sido el capitán o puede que no, pegarse un tiro antes de que me fuera del barco”


Edward fue rescatado del plegable B, por lo que podría situarse en las inmediaciones de los hechos que se relatan tuvieron lugar, aunque no necesariamente, pues afirma ser el “último superviviente en abandonar el fatídico buque”. El testimonio de Edward presenta varios problemas: La mayor parte de estos provienen de unas entrevistas concebidas a los medios de comunicación a cambio de dinero, que fue lo que le permitió tener ingresos durante una temporada. Es posible que dramatizara estos hechos para conseguir mas expectación y suspense y, por lo tanto, mas entrevistas. El extracto más arriba corresponde a un artículo publicado el 19 de abril de 1.912. Sin embargo, posteriormente ofreció otra entrevista con fecha de 2 de Mayo de 1.912 en la que entra más en detalles sobre estos momentos:


“An officer stood beside the life-boats as they were being manned and with a pistol in hand, threatened to kill the first man who got into a boat without orders. The rule of ‘women first’ was rigidly enforced. Two stewards hustled into a lifeboat that was being launched. They were commanded to get out by the officers and on refusing to obey the command, were shot down.”


“Un oficial permanecía frente a los botes salvavidas mientras eran tripulados y con la pistola en mano amenazó con matar al primer hombre entrara en un bote sin permiso. La regla de las mujeres primero se hizo cumplir estrictamente. Dos mayordomos entraron en un bote salvavidas que se estaba arriando. Se les ordenó salir y al negarse a obedecer la orden fueron derribados”



La historia que relata se asemeja mas a la ocurrida con el arriamiento del bote C, que es corroborada por otros testigos en la que si hubo varios disparos de advertencia cuando dos miembros de la tripulación del buque saltaron desde la cubierta al bote que estaba siendo arriado. Entre sus muchas declaraciones también señala que los oficiales al mando estaban borrachos de champán en el momento de la colisión con el iceberg o relata acontecimientos que no pudo haber presenciado por no encontrarse presente en el momento en que estos ocurrieron. Algunos extractos se asemejan bastante a los ofrecidos por otros pasajeros, como es el caso de Eugene Daly, por lo que es posible que hiciera suyo un testimonio ajeno con el fin de dramatizar su experiencia durante el hundimiento. Puesto que el bote A nunca fue arriado y los últimos en hacerlo fueron C y D, en el C sí se describen disparos por otros supervivientes de este bote, por tanto sería sensato relacionar sus palabras con este último bote y no con el plegable A.


Mrs George D. Widener (Eleanor Elkins)
Eleanor Widener

La edición del 20 de Abril de 1.912 recoge las siguientes declaraciones de Eleanor:
“ I went on deck and was put into a lifeboat. As the boat pulled away from the Titanic, I saw one of the officers shoot himself in the head, and a few minutes later saw Cap. Smith jump from the bridge into he sea”.


“Fui a cubierta y subí a un bote. Mientras el bote se alejaba del Titanic, vi a uno de los oficiales dispararse el mismo en la cabeza y unos pocos minutos después, vi al Capt. Smith saltar desde el puente al mar”



Curiosamente, ese mismo día, encontramos el siguiente artículo en el Miwaukee Journal Sentinel:
“Capt. Smith, it would appear from the concensus of narratives, went down with his ship, but several passengers say that First Officer Murdoch shot himself through the head before it sank. Among others who hold this view is Mrs. George D. Widener, of Philadelphia, whose husband and son were drowned”

“El Capt. Smith, parece ser por el consenso de los relatos, se hundió con su barco, pero varios pasajeros afirman que el Primer Oficial Murdoch se suicidó antes de que se hundiera (el barco). Entre algunos que sostienen este punto de vista está Mrs. George D. Widener, de Philadelphia, cuyo marido e hijo se ahogaron”

Ambas declaraciones se contradicen en los puntos del Capitán Smith, aunque coinciden en lo referente al oficial. Debemos tener en cuenta que la noticia del Titanic generó gran interés por parte del publico, por lo que los medios no se centraban en contrastar las informaciones y ofrecer el rigor esperado, sino más bien alimentar cualquier información que pudiera aumentar las tiradas de los periódicos, pero aún así vayamos por partes. Es cierto que Widener se encontraba en el bote nº 4, muy en las proximidades del Titanic en el momento en que este desapareció. Pero el bote nº 4 se encontraba en babor y el suicidio es reportado en estribor. La única manera posible para poder presenciarlo, es que el escoramiento del barco hubiera permitido ver ambos lados de la cubierta, pero aun así se nos presenta un problema. La chimenea y demás maquinaria de ventilación hubieran supuesto un obstáculo para poder ver claramente. Y más importante aún, si hubiera tenido una visión clara de lo ocurrido, hubiera sido muy difícil diferenciar pasaje, tripulación y oficiales entre el gran tumulto de gente (recordemos que en estos momentos el lado de estribor estaba completamente abarrotado al ser el último bote). Finalmente, en cubierta la iluminación hubiera sido mas bien tenue, lo que originó varios problemas a los oficiales en el arriamiento de los botes (por ejemplo, el arriamiento de un lado más rápido que otro en el bote 5) Aunque no menciona al oficial, debemos suponer que se trata de uno de los situados a estribor, lo que nos deja a Moody y Murdoch.




Eleanor podría haber tenido esta vista desde el bote nº 4


Segundo Oficial Charles Lightoller
Charles Lightoller


“I was practically the last man, and certainly the last officer, to see Mr. Murdoch. He was then endeavoring to launch the starboard forward collapsible boat. I had already got mine from off the top of our quarters....Having got my boat down off the top of the house, and there being no time to open it, I left it and ran across to the starboard side, still on top of the quarters. I was then practically looking down on your husband and his men. He was working hard, personally assisting, overhauling the forward boat’s fall. At this moment the ship dived, and we were all in the water. Other reports as to the ending are absolutely false. Mr. Murdoch died like a man, doing his duty”


“Fui prácticamente el último hombre y ciertamente el último oficial en ver al Sr. Murdoch. Él estaba tratando de lanzar el bote plegable frontal de estribor. Yo ya lo había conseguido con el mío sobre nuestras dependencias. Teniendo mi bote bajado, al no haber tiempo para abrirlo, lo abandoné y corrí hacia el lado de estribor, aún en el techo de nuestros camarotes. Estaba prácticamente mirando hacia abajo a su marido y sus hombres. Estaba trabajando duro, asistiendo personalmente, la supervisión del lanzamiento de los botes frontales. En ese momento el barco se hundió y estábamos todos en el agua. El resto de los informes sobre su final son absolutamente falsos. El Sr. Murdoch murió como un hombre, cumpliendo con su deber.”

Este fragmento corresponde a una carta enviada por el Oficial Lightoller a la mujer de Murdoch. Según ésta, Lightoller desde el techo del puente vería como Murdoch y sus hombres trabajaban a contrarreloj para lanzar el último bote salvavidas de estribor al agua antes de que el puente se inundara. No conocemos la posición exacta de Lightoller en el techo del puente, por lo que no podemos afirmar si tenía un visión completa de ambas cubiertas. Pero puesto que en el momento en que el puente cayó, el barco contaba con un escoramiento de unos 10º, este hecho sí que permitiría poder contemplar perfectamente la totalidad de babor y estribor. Hubiera sido fácil para él distinguir al oficial con el que había compartido bastantes momentos de entre la multitud, a pesar de la poca iluminación. Aunque no especifica el final de Murdoch, podemos presumir que predispone el mismo para él: Una vez que el puente cae, ambos son engullidos por el océano mediante la gran ola que irrumpe.



Si bien es cierto que Lightoller no tiene por qué mentir, a opinión personal la carta parece estar mas dirigida a consolar a una mujer , que no solo ha perdido a su marido, sino que debe ver como los medios de la época hacen prensa sobre su supuesto suicidio. De hecho, en años posteriores, fuentes cercanas a Lightoller aseguran que en privado admitió que si hubo un suicidio aquella noche, aunque nunca se hizo público el nombre.

Gunnar Isidor Tenglin
Gunnar Isidor Tenglin

“We walked along from one lifeboat to another, but officers and crew were keeping the men back and loading the women and children. I noticed a number of boats that had been loaded on the upper deck stop at the second deck to take on women there. In many of these boats were men, but the officers made them get out and give place to the women. The lifeboats all gone, it looked to us as if we were doomed to perish with the ship, when a collapsible lifeboat was discovered. This boat would hold about fifty people and we had considerable trouble getting it loose from its fastenings. The boat was on the second deck and the ship settled the question of its launching as the water suddenly came up over the deck and the boat floated”



“Caminábamos desde un bote hacia otro, pero los oficiales y la tripulación seguían manteniendo a los hombres atrás y cargando a las mujeres y los niños. Me di cuenta de que un número que habían sido cargados desde la cubierta superior se detenían en la segunda cubierta (B) para cargar a mas mujeres desde allí. En muchos de esos botes había hombres, pero los oficiales les hacían salir y cederles el sitio a las mujeres. Con todos los botes arriados, parecía como si estuviéramos destinados a fallecer con el barco, cuando un bote desplegable fue descubierto. El bote podía alojar a cincuenta personas y teníamos bastantes problemas liberándolo de sus amarras. El bote estaba en la segunda cubierta (¿A?) y el buque sentenció la pregunta de su arriamiento mientras el agua de repente avanzaba sobre la cubierta y el bote se alejó flotando.”

Este es un fragmento de una entrevista concedida el 25 de Abril de 1.912. En este concretamente relata los momentos del plegable A, desde su caída desde el techo de los camarotes de los oficiales hasta su desplazamiento al océano por parte de la inundación de la cubierta de botes. En ningún momento hace mención a disparos ocurridos en la zona alrededor del plegable, sin embargo, deberíamos tomar su testimonio con excesiva cautela, pues aunque él asegura que fue recogido del mar por los supervivientes del plegable A, es más que probable que abandonara el Titanic en el bote 15 al cederle su puesto primeramente a una mujer que había en las inmediaciones antes de arriar el bote, pero al que posteriormente volvería a subir al comprobar que aún había hueco de sobra. O al menos, es lo que se deduce de sus declaraciones completas. Sea cierto o no, no encontramos referencia alguna sobre el suicidio de un oficial en los alrededores del plegable A.




Portada del libro The Truth About The Titanic 

de Archibald Gracie



Archibald Gracie, como amante de la historia, empezó a recolectar datos sobre el hundimiento al poco tiempo de ser rescatado en el Carpathia. Aunque no se sitúa en el plegable A en el momento en el que el puente cae, sí que está presente en los momentos anteriores cuando la tensión en esta zona alcanzaba el punto álgido mientras se preparaba el bote para su evacuación. No se menciona suicidio alguno en su obra. Sin embargo, este testimonio no debe tomarse como referente, pues aunque estuviera en las inmediaciones, no estaba presente en el momento clave señalado por los testigos, que es la inundación de la cubierta (Archibald se encontraba muy probablemente en la zona de paseo de 1ª, en el bote 5 o 7, con un gran tumulto de gente que le ocultaría lo que ocurría en las primeras filas). Pero un suceso como es el oír disparos al aire si se habría oído en las inmediaciones y Archibald se habría encargado de registrarlo, o al menos, esa es la opinión personal de quien escribe estas lineas.


Existen muchísimos más testimonios de supervivientes asegurando que aquella noche hubo un suicidio por parte de uno de los oficiales del barco, así como otros que no hacen mención alguna. Buena parte de ellos no han sido incluidos por que carecen de fundamentos. Debemos tener en cuenta que lo que pudo comenzar como un rumor por parte de la prensa sobre las declaraciones de un par de individuos, pudiera convertirse rápidamente en hechos presenciados por supervivientes que no pudieron actuar como testigos del suceso, pero que podrían haber empleado dicho suceso como parte de su experiencia vivida ante una situación de tal estrés.
De entre los posibles oficiales que cometieron suicidio aquella noche, los nombres que mas aparecen en la prensa son William Murdoch, seguidos por Edward J. Smith. Sin embargo, exceptuando a los oficiales supervivientes del hundimiento (Lightoller, Pitman, Boxhall, y Lowe), debemos considerar que cualquiera de ellos podría haber cometido el suicidio, si es que llegó a cometerse.


Primer Oficial William Murdoch




William Murdoch recibe la mayor parte de las acusaciones en los medios de la época y testimonios de los supervivientes que apoyan el suicidio. Fue el oficial al mando en el momento de la colisión y posiblemente, recayera sobre él la idea de que fueron sus acciones las que costaría la vida a 1.496 personas aquella noche. Aún así, no mostró signos de conmoción durante el proceso de evacuación durante el hundimiento. Comenzó su formación marítima a los 14 años y para el momento en que fue ascenso a Oficial Jefe en el Titanic (posteriormente a 1º oficial tras ser Henry Wilde incluido entre los oficiales del Titanic) tenía mas de 20 años de experiencia en el mar a sus espaldas y un apellido referente en el mundo marítimo. Casi el 70% de los supervivientes del Titanic son gracias a él, pues no sólo estaba al mando de la evacuación en estribor, sino que también ayudó con las tareas de evacuación en babor. Su cuerpo nunca fue recuperado y se desconoce, como gran parte de los fallecidos aquella noche, la causa de su muerte o los últimos momentos, al contradecirse los testimonios.


Jefe de Oficiales Henry Wilde




Los últimos momentos de Henry Wilde son un misterio que, sin embargo, podría tener una doble explicación: Por un lado, Henry Wilde era el oficial jefe y, como tal, su función era supervisar que las tareas de evacuación estaban siendo llevadas a cabo de manera eficiente por parte de los oficiales bajo su mando, siendo realizadas por Murdoch y Lightoller respectivamente. Por otra parte, existía confusión entre el pasaje y parte de la tripulación debido a la degradación de los oficiales al incluirse a este en el viaje del Titanic, degradando a Murdoch y Lightoller, por lo que la afirmación de Oficial Jefe en algunos testimonios cuadran más con la descripción de los hechos con Murdoch que con Wilde propiamente. Participó en las tareas de evacuación, pero quizás al no formar parte de manera tan activa los supervivientes no se fijaran en su figura de la misma forma que lo harían en el oficial que ordenaba arriar los botes. Los medios de la época señalaron en un primer momento a el oficial Wilde como el oficial que se suicidó y algunos usuarios se empeñan en que fue probablemente él quien se suicidó debido a la perdida de su mujer año y medio antes del fatídico 15 A.


Ilustración del 20 de Abril de 1.912 en L’Excelsior.



Otro de los nombres que se barajaron pocos días después del hundimiento, junto con el de Wilde, fue el del propio capitán del Titanic. Una vida formada y vivida en la mar. A los 12 años comenzó a surcar las aguas hasta alcanzar el rango de Capitán. Era miembro de la Reserva Real Naval (participó con la Marina Real Británica en la guerra de los Bóeres), lo que permitía al Titanic alzar la prestigiosa Insignia Azul. Tras el impacto con el iceberg y la llegada de noticias al puente, el capitán decidió revisar el buque por sí mismo junto con Thomas Andrews para descubrir que los daños habían sellado al buque hacia el fondo del Océano Atlántico. Parece ser que su actitud durante el hundimiento fue la de un hombre paralizado o confuso, pero no es del todo cierto o, al menos, no durante todo el hundimiento. Pasó la mayor parte del tiempo en el costado de babor, cerca del puente de mando ayudando y supervisando la evacuación de los botes de proa y intentando comunicarse, junto con Boxhall, con un buque en la lejanía, además de visitar a los radio telegrafistas para estar al corriente de las noticias e informar a éstos de la posición del Titanic. Sin embargo, queda muy lejos de la figura de capitán experimentado en la mar de la que gozaba Smith. Existen contradicciones sobre su muerte. Algunos testigos informan de que murió en el puente de mando cuando el puente cayó, otros que saltó por la borda cuando el agua inundaba la cubierta B, incluso circula la leyenda por internet de que el capitán acercó un bebe en sus brazos a un bote cercano y que al ver que estaba lleno, se alejó nadando y desapareció entre las oscuras aguas. Su cuerpo nunca fue recuperado.




Sexto Oficial James Moody


Moody tenía 24 años en el momento de fallecer. Ayudó a llenar los botes de popa de babor. Con cada bote salvavidas que abandonaba el buque, el número de marineros disminuía. Llegado al punto del desplegable A, Moody debía ayudar junto a sus hombres a prepararlo a contrarreloj para lanzarlo a tiempo antes de que el Titanic se hundiera. Esos, al menos, fueron los últimos momentos registrados de Moody por los testimonios. Su cuerpo nunca fue recuperado.


La leyenda del Titanic nace de dos elementos : El buque en sí mismo y sus pasajeros. Una no puede subsistir sin la otra. Del mismo modo que el buque hoy en día supone un orgullo para los habitantes de Irlanda del Norte, los descendientes de aquellos que fallecieron en el Titanic también se sienten orgullosos de sus ancestros. Y como cualquier familiar, mancillar la imagen de un antepasado puede resultar doloroso. La labor de un historiador no consiste en interpretar por sí mismo los hechos en base a las evidencias, si no estudiarlos y exponerlos, sin rellenar huecos del puzle en base a sus conclusiones. Puesto que no hay evidencia histórica que pueda probar el suicidio aquella noche de un oficial (salvo los medios de la época, y la mayoría se interesaba en vender, que no en informar) no podemos decir que ocurriera, pero tampoco que no fuera así. Debemos recordar, que aquella noche se perdieron 1.496 vidas, cada una con su propio testimonio. Aún así, a opinión personal, una acción no puede ensombrecer dos horas de duro trabajo ,y por que no, de heroicidad y sacrificio.






En memoria de los Oficiales del Titanic , que gracias a su sentido del honor y del deber, pudieron salvarse 712 vidas



[Pedro Luis Campos]








1 comentario:

  1. Fantástica la labor de investigación! Mis felicitaciones ;)

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